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Jul 19, 2016 4:45 EST

El Niño amaina, pero La Niña podría golpear pronto

iCrowdNewswire - Jul 19, 2016

El Niño amaina, pero La Niña podría golpear pronto

 
 

La región de Hararghe occidental, en Etiopía, en diciembre de 2015. Unas 10.2 millones de personas sufren inseguridad alimentaria en el marco de una de las peores sequías registradas en ese país africano en décadas. Crédit: WFP/Stephanie Savariaud.

ROMA, 18 jul 2016 (IPS) – El fenómeno de El Niño de 2015-2016 fue uno de los más fuertes registrados hasta ahora, y La Niña, que podría golpear pronto, agravaría la severa crisis humanitaria que afecta a millones de personas en las comunidades más vulnerables de decenas de países, pero en especial en África y Asia Pacífico.

El Niño es como se conoce al recalentamiento del océano Pacífico oriental ecuatorial que ocurre de forma cíclica cada tres a siete años. Este fenómeno conocido como El Niño-Oscilación del Sur eleva la temperatura en la superficie del mar y altera los sistemas climáticos del mundo generando lluvias copiosas en algunas zonas y sequía total en otras, al contrario de lo que ocurre habitualmente.

La fase de enfriamiento, conocida como La Niña, genera lluvias intensas en las zonas afectadas por la sequía durante El Niño e inundaciones donde ya habían caído abundantes precipitaciones.

Devastación

El Niño destruye cosechas, mata ganado y afecta el sustento de miles de personas. Pero uno de los mayores impactos lo sufren los niños y niñas porque “el hambre, la malnutrición y las enfermedades siguen aumentando a raíz de las sequías y de las inundaciones”, reveló el último informe del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia(Unicef).

Esa situación podría empeorar con la ocurrencia de La Niña este año, alerta el estudio “Aún no han terminado. Las consecuencias de El Niño sobre los niños”.

El Niño amaina, pero La Niña podría golpear pronto

La sequía asociada al fenómeno de El Niño afectó severamente a la comunidad Arsi, en Etiopía. Crédito: Charlotte Cans/OCHA.

El Niño y su contraparte, La Niña, son fenómenos cíclicos que en los últimos años ocurrieron principalmente por los efectos de cambio climático, y los eventos extremos asociados, como sequías e inundaciones, aumentaron en frecuencia y severidad.

“Millones de niños y niñas y sus comunidades necesitan apoyo para sobrevivir y ayuda para prepararse en caso de que La Niña exacerbe la crisis humanitaria. También deberán redoblar la reducción del riesgo de desastre y adaptarse al cambio climático, que ocasiona eventos extremos más frecuentes e intensos”, subrayó el director de programas de emergencia de Unicef, Afshan Jan.

Millones de niños y niñas con necesidades extremas

El informe de Unicef señala que en las zonas más afectadas por el fenómeno, los niños pasarán hambre. En África austral y oriental, las regiones más golpeadas, unos 26,5 millones de niños y niñas necesitan asistencia, entre ellos hay un millón que requieren atención médica por desnutrición aguda y grave.

“Los mismos niños afectados por El Niño y en riesgo por La Niña, se encuentran en la primera línea frente al cambio climático”, añadió Jan.

El informe también subraya cómo los eventos climáticos extremos perturban el año escolar, aumentan la ocurrencia de enfermedades y la malnutrición, además de que perjudican el sustento de las familias.

En las zonas afectadas por la sequía, los niños no van a clase porque son los encargados de buscar agua potable y deben desplazarse grandes distancias o se mudaron con sus familias por la pérdida de cultivos y ganado.

Los niños y niñas no escolarizados corren el riesgo adicional de sufrir abusos, explotación y, en algunas zonas, ser víctimas del matrimonio infantil, observa Unicef. Además, la malnutrición en menores de cinco años aumentó de forma alarmante en las zonas afectadas por el fenómeno climático, donde las familias ya vivían al día.

En muchos países, El Niño afecta el acceso al agua potable y se relaciona con enfermedades como el dengue, la diarrea y el cólera, “grandes asesinos de niños”.

La sequía puede empujar a las adolescentes y a las mujeres a practicar el comercio sexual para sobrevivir. Además, la mortalidad de los niños con VIH (virus de inmunodeficiencia humana), causante del sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida) es entre dos y seis veces mayor para los que sufren malnutrición severa, alerta Unicef.

Desarrollo global en riesgo

Unicef no es la única agencia de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que subraya las devastadoras consecuencias del fenómeno climático El Niño y de La Niña.

El Niño amaina, pero La Niña podría golpear pronto

En la foto, agricultores de Etipía. El Cuerno de África es una de las regiones más golpeadas por El Niño. Crédit: Tamiru Legesse/FAO.

De hecho, la falta de preparación y de adaptación a la nueva norma de crecientes emergencias climáticas pone en riesgo el cumplimiento de los objetivos de desarrollo y profundiza el sufrimiento humano en áreas ya golpeadas por inundaciones y sequías, alertaron funcionarios de la ONU.

Los directores de las tres agencias de la ONU con sede en Roma, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (IFAD) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA), además del enviado especial para El Niño y el Clima, alertaron que se proyecta que más de 60 millones de personas en el mundo, 40 millones de las cuales están en África austral y oriental, no tendrán seguridad alimentaria por las consecuencias de ese fenómeno climático.

A fin de responder a esos desafíos, esas agencias de la ONU y algunos colaboradores se reunieron el 6 de julio en la sede de la FAO en Roma.

El director general de la FAO, José Graziano da Silva subrayó que las consecuencias de El Niño en la agricultura fueron enormes y que con el riesgo de La Niña la situación podría empeorar.

“El Niño causó principalmente una crisis alimentaria y agrícola”, precisó, y anunció que la FAO movilizará fondos adicionales “para concentrarse en acciones tempranas, en particular en la agricultura, la alimentación y la nutrición con el fin de mitigar las consecuencias de eventos anticipados y para fortalecer las capacidades de respuesta de emergencia mediante inversiones focalizadas y destinadas a acciones de preparación”.

Por su parte, Oxfam Internacional señaló que unas 60 millones de personas en África austral, el Cuerno de África, América Central y la zona del Pacífico ven cómo empeora el hambre y la pobreza por la sequía y la pérdida de cultivos en 2014 y 2015, las que se exacerbaron por el Niño.

“Ese número probablemente aumente”, alertó la confederación de 17 organizaciones no gubernamentales.

Oxfam publicó una investigación donde recoge los testimonios de algunas de las personas con las que trabajan en Etiopía, Malawi, Zimbabwe, El Salvador y Papúa Nueva Guinea.

“Nos dijeron que han vivido tiempos difíciles, pero que esta sequía es mucho peor que las anteriores”, señala el informe elaborado por Debbie Hillier.

Algunos de los testimonio más impactantes del informe “Qué será de nosotros. Voces de distintas partes del mundo comentan la sequía y El Niño”.

“La gente se acuesta con el estómago vacío; trabajan en sus campos o van a la escuela con el  persistente dolor del hambre; caminan o pedalean kilómetros tratando de encontrar comida. Muchas personas redujeron las comidas diarias a dos o una”, señala el estudio.

El hambre duele. Para los padres, el esfuerzo de llevar comida a la mesa ha sido especialmente doloroso; los niños lloran de hambre y los bebés se amamantan en pechos vacíos, detalla más adelante.

Oxfam publicó una reseña, “El Niño y el cambio climático: todo lo que debes saber”, que detalla la relación entre ambos fenómenos.

Traducido por Verónica Firme

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Baher Kamal

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